El instrumento de música encarna, a veces mejor que cualquier otro elemento, el carácter de un pueblo. Tiene asignado un papel muy importante en los rituales, danzas, liturgias y en todas las ceremonias que jalonan el ciclo de la vida de las sociedades tradicionales. Contiene también preciosas informaciones sobre los valores sociales, religiosos, éticos y estéticos de las diversas culturas del mundo.
La belleza de las formas de ciertos instrumentos, la perfección de sus dimensiones y la riqueza de su timbre justifican una ciencia que no ha cesado de maravillar a sucesivas generaciones. Toda manifestación sonora es un signo de vida.
Nuestra colección pretende abarcar instrumentos folclóricos y de uso tradicional, que hayan sido o sean actualmente utilizados por las distintas etnias de todo el mundo.
Muchas culturas han abandonado los instrumentos que tradicionalmente les eran propios, sustituyéndolos a favor de las modernas tendencias organológicas. Su lugar, en muchos casos, está hoy en día únicamente en los museos.
La antigüedad media de los instrumentos oscila entre 200 años y la actualidad, puesto que, debido a los propios materiales con que están construidos (caña, madera, cuero, fibras vegetales…), suelen ser muy vulnerables a las condiciones ambientales, siendo muy escasas las piezas que sobrepasan esta edad.
Los criterios que atendemos a la hora de adquirir una pieza son:
La clasificación de los instrumentos está basada en los cuatro grandes grupos o familias comúnmente aceptados por la organología actual y que, didácticamente, se ha revelado como la más apropiada: